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48 años de la UNLZ: un sueño de educación para todos hecho realidad. 

La Universidad Nacional de Lomas de Zamora celebra hoy sus 48 años al servicio de la educación pública, gratuita y de calidad. La primera universidad del Conurbano fue fundada el 13 de octubre de 1972, y hoy cuenta con alrededor de 45 mil estudiantes y más de 50 mil profesionales que se graduaron de nuestra Casa de Estudios. 

 

La creación de la UNLZ fue un punto de inflexión en la historia de la educación universitaria argentina. Hasta su fundación, las únicas universidades que existían en la provincia eran la Universidad de La Plata y la Universidad de Buenos Aires, con 80 mil alumnos, de los que 23 mil provenían del Conurbano.

 

Con el objetivo de abastecer la demanda educacional que aumentaba por el crecimiento de egresados de la escuela secundaria, se desarrolló el Plan de Creación de Nuevas Universidades Públicas para el Conurbano y el Interior del País, que incluía el proyecto de la fundación de un establecimiento en Quilmes, para descomprimir la demanda de la UNLP y la UBA. 

 

Sin embargo, en Lomas de Zamora, muchos vecinos y políticos tenían el sueño de construir ese establecimiento en el predio de Santa Catalina, donde funcionaba el Instituto Fitotécnico de la Universidad de La Plata. Para alcanzar ese deseo, el entonces intendente de Lomas de Zamora, Enrique Roig, y los ingenieros agrónomos Néstor Vinelli y Luis Mazotti crearon la Comisión pro-Universidad, y finalmente, alcanzaron su objetivo. El decreto que establece la creación de la Universidad fue firmado el 13 de octubre de 1972 y el anuncio se hizo un día más tarde, en la Plaza Grigera, frente a la Municipalidad de Lomas de Zamora. Comenzaron a recibir inscripciones en la Biblioteca Mentruyt, y finalmente las clases comenzaron el 20 de agosto de 1973 en el ENAM de Banfield con tres facultades: la de Ingeniería y Ciencias Agrarias, que en ese entonces funcionaban juntas, la de Ciencias Económicas y la de Ciencias Sociales. 

 

Una vez inaugurada, la Universidad no paró de crecer: en 1974, se inscribieron 4.500 alumnos, 1.500 más que el año anterior, y empezaba a surgir la necesidad de un espacio que pueda sostener su crecimiento. El 19 de junio se ordenó la entrega de las tierras pertenecientes a la UNLP en Santa Catalina, donde actualmente sigue funcionando nuestra Casa de Estudios. 

La militancia estudiantil en nuestra Universidad comenzó a gestarse luego de la asunción de Pedro Morulla como rector. Los estudiantes no estaban de acuerdo con la decisión y se movilizaron de forma masiva para alcanzar su objetivo. A pesar de que lo lograron, el rector volvió a cambiar en marzo de 1974 gracias a la Ley Taiana, que obligó a todos los rectores de las universidades nacionales a dejar sus cargos, y los estudiantes volvieron a manifestarse con la toma en el Rectorado. Allí el estudiante Hugo Hansen, de 23 años,  fue asesinado por la espalda por la Triple A, el 30 de marzo de ese año, mientras tocaba el timbre del edificio para ingresar. Luego de su asesinato, los estudiantes lograron que otra persona de la misma corriente política ocupara el cargo de Rector, Julio Raffo, quien fue nombrado el 4 de abril de 1974 por el Ejecutivo nacional.

El clima político fue volviéndose cada vez más tenso, y finalmente el 24 de marzo de 1976, comenzó la última dictadura cívico – militar. Cinco días más tarde, se estableció que la designación de rectores y decanos quedaba a cargo del Ministerio de Educación y Cultura, quedó prohibida cualquier actividad política y se reformularon y cambiaron los planes de estudio de algunas carreras. Durante los años de dictadura militar, ocho estudiantes fueron desaparecidos: Pablo Musso y María Cristina Bienposto, estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales; Esteban Fernando Roldán, Rodolfo Ernesto Torres, Jorge Antonio Brinoli y Julio Molina, estudiantes de Ciencias Agrarias; Lucio Ramón Peréz Díaz y José Nicasio Fernández Álvarez, estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas. La creación de la FULZ fue impulsada por Pablo Musso, Lucio Ramón Peréz Díaz y Julio Molina, quien fue el primer presidente de la Federación. 

 

En 1982, volvió la democracia y con ella la autonomía de nuestra Casa de Estudios. Se designa a José Marcelo Arteaga como rector y se crean dos nuevas carreras: Abogacía e Ingeniería Industrial, dependientes del rectorado. Arteaga falleció al poco tiempo, y en su lugar asumió Miguel Pujol, que renunció al año. Su sucesor, Eduardo Crnko, asumió con el objetivo de retomar concursos docentes y convocar a la Asamblea Universitaria para elegir a los representantes de los claustros. Docentes, graduados y estudiantes votaron a sus representantes y se eligieron a los decanos. 

 

Para ese entonces, ya había 13 mil estudiantes en la Universidad. En ese periodo, se inauguró la sede de la Facultad de Ciencias Sociales en el campus de Juan XXIII, donde también comenzó la construcción de los edificios de la Facultad de Derecho y la Facultad de Ingeniería. 

 

Una vez consolidadas las cinco facultades, se produjo un hecho de gran importancia para la Universidad: Carlos Petignat, graduado de la Facultad de Ciencias Agrarias, asumió como rector, transformándose en el primer egresado de nuestra Casa de Estudios en asumir ese cargo. Durante su gestión, se inició la construcción de la Biblioteca Central y se aprobó el llamado a licitación para finalizar el Laboratorio de Medios. Ambas obras se inauguraron mientras el egresado de la Facultad de Ciencias Sociales Omar Szulak ocupó el cargo de rector, desde 1998 hasta 2004. 

 

Cuando Szulak renuncia a su cargo, asume en su lugar el entonces vicerrector Administrativo, Horacio Genunde. Durante su gestión se construyó la sede del Rectorado, los accesos al predio, se amplió la Facultad de Ingeniería y se inició la edificación de la Facultad de Agrarias, que era la única que hasta ese entonces se ubicaba en otro predio. Para ese entonces, la matrícula era de casi 38.000 alumnos, 2400 docentes, 700 trabajadores no docentes y 9 mil ingresantes por año. 

 

En 2011, el actual rector Diego Molea asume con el voto unánime de la Asamblea Universitaria. Uno de los principales objetivos de su gestión es la articulación con las escuelas secundarias, en el cual se destaca la apertura de la Escuela Tecnológica “Ingeniero Carlos Giudici”, dependiente de la Facultad de Ingeniería. Gran parte de los estudiantes de esta escuela siguen estudiando en la Facultad luego de terminar la secundaria, y el 90% de recibe entre los 22 y 23 años. 

Actualmente, la oferta académica de nuestra Universidad incluye 38 carreras de pregrado, grado y postgrado, entre licenciaturas, tecnicaturas, profesorados, maestrías y especializaciones. Además del Campus en donde funcionan las cinco facultades, hay otras 16 sedes de la Facultad de Derecho e Ingeniería alrededor de la provincia. 

 

Podemos decir que quienes soñaron a principios de los 70 con la creación de la primera Universidad del Conurbano cumplieron su objetivo: hoy, nuestra Casa de Estudios tiene alrededor de 2 mil docentes, 45 mil estudiantes, muchos hijos de graduados, aunque el 80% de la matrícula actual es primera generación de universitarios en sus familias. Para nosotros es un orgullo formar parte de la historia de esta Casa de Estudios y militar para que la educación sea cada vez más inclusiva.